Un agradecimiento especial a la nueva seguidora Lorena… Danke!
Como algunas de ustedes sabran el hamster que vive en mi cerebro estaba en huelga y mi inspiracion se habia ido de vacaciones de semana santa, pero milagrosamente hoy gracias a un sueño que tuve en el cual habia un comentario con una critica constuctiva negativa hacia la historia, me desperté a las 7:00 a.m. (cosa imposible para mi, ya que me duermo a las 4:00 a.m. y regularmente me despierto minimo a las 11:00 a.m.) y bueno, me puse a escribir como si mi vida dependiera de ello, es impresionante lo que mi compromiso con las seguidoras del blog me hace hacer... jejejej las quiero chicas, y sigan comentando...!
Despues del loco paseo a bordo del taxi, Mond volvió a sus pensamientos, que tanto la molestabas desde que salió del departamento de Bera…
Mond: Collins, Collins, Collins… me suena pero, ¿de dónde?
Para su buena o mala suerte el Lic. ya la estaba esperando en la recepción del recinto…
Lic. Collins: ¡Mondcita hermosa, que milagro que te dejas ver preciosa!
Mond: (Hay no, Phillip, maldita sea, de tantos que hay en el registro, Bera me tenía que mandar con Phillip… no puede ser que sea el mismo…)
El Lic. Phillip Collins era un hombre joven de 27 años, fue en su tiempo una de las tantas conquistas de Mond, eso fue años antes de que Mond y Bera se conocieran, la relación entre Phillip y Mond fue muy extraña, ya que ambos sabían que estaban siendo un juego para el otro, pero aun así se comportaban como si solo fueran unas víctimas de las circunstancias, hasta el momento en que Phillip encontró a otra mujer con quien jugar y termino con Mond, no antes de una candente despedida… después de eso, Mond se entero de que Phillip quería volver a verse con ella a pesar de que ya tenía una esposa y un hijo en camino, pero Mond ya había sacado todo el probecho de Phillip, y ya tenía una nueva víctima en mente…
Phillip: Ya te habías olvidado de mi, ¿verdad hermosa? Pero pasa a mi oficina, no te quedes ahí parada…
Mond: Lo mismo digo, Phillip, ¿Cómo está tu hijo? (para que vea que mi memoria sigue siendo un arma peligrosa)-mientras se sentaba en una de las sillas de recepción de la oficina de Phillip…-
Phillip: con su madre, nos separamos y le cedí la custodia… no podría hacerme cargo solo de un hijo que no fuera tuyo, pero por lo que veo, ya me ganaron la partida ¿cierto?- mirando a Mond con una cara burlona, pues ya tenia noción de lo que pasaba con Adler…-
Mond: No cabe duda, tan inmaduro como siempre Phillip… tú y yo sabemos perfectamente como está la situación, así que sin rodeos…
Phillip: ¿qué rodeos preciosa? No tengo ni la menor idea de lo que me hablas… -queriendo hacerse el inocente, tal como era su costumbre…-
Mond: Al parecer la edad está afectando tu memoria – levantándose de la silla para poner a Adler en el sofá, y ponía el seguro a la puerta-, ¿acaso no recuerdas que es lo que pasa cuando me quieres ver la cara?-acercándose seductoramente a Phillip-.
Phillip: Siendo sincero, no recuerdo, pero, porque no me refrescas un poco la memoria- incautamente se puso de pie frente a ella y poniendo una cara de duda, efectivamente no recordaba absolutamente nada-.
Mond: (Idiota, justo donde te quería, lástima que la alfombra amortiguara la caída, pero no lo demás…)- En ese momento Mond, se acerco a Phillip con la intención de besarlo apasionadamente, pero antes de hacerlo, en el momento en que Phillip descuido su equilibrio, Mond aprovechó para “refrescarle la memoria”, derribándolo rápidamente, Mond se monto sobre el torso de Phillip, colocando sus rodillas sobre los antebrazos de Phillip, sujetándole las manos con las suyas y con las puntas de sus pies apretando fuertemente el área privada del pobre incauto que yacía indefenso en el suelo quejándose de dolor- ¿Olvidaste lo que sucede cuando se entra en la boca del lobo?.
Esta técnica Mond la usaba tres o cuatro veces a la semana con Phillip, ya que su forma de ser, le hartaba, a Phillip ya se le había olvidado ese “pequeño” pero efectivo castigo, pues con eso, Mond lograba sacar al hombre maduro que se encontraba muy en el interior de Phillip y podía razonar con él, aunque fuera solo un momento, dado que cuando se le pasaba el dolor, volvía a ser el mismo idiota de siempre, entonces ese era el momento, Mond tenía que darse prisa y lograr que Phillip le diera el acta de Adler, debidamente validada y salir de esa oficina, antes de volver a lidiar con el lado imbécil acostumbrado…
Mond: Muy bien, ¿quieres seguir jugando, o ya te vas a comportar como niño grande?- le pregunto en un tono burlón, estando aun encima de Phillip…-.
Phillip: Paz-la única palabra que el dolor le permitió articular…-
Mond: como veo que ya se te olvido el procedimiento, tendré que darte las instrucciones de nuevo… ¡QUIETO!... si no quieres que tu hijo sea el único heredero de tus bienes…
Diciendo esto, se levanto de encima de Phillip, con una sonrisa en el rostro, no podía evitar recordar sus encuentros pasionales nocturnos, al estilo “canino”, con él: “¡QUIETO!” que acababa de pronunciar… Mientras Phillip murmuraba para sí mismo, seguramente estaba evocando a toda la parentela de Mond
Mond: Ya Fido, deja de rezar y a lo que estábamos, ¿o quieres que se repita?-Alzando la ceja en claramente fingida señal de duda-
Phillip: -Con todo el orgullo que pudo reunir, muy dignamente se entró despacio, en su enorme silla negra de piel- ¿Traes los documentos necesarios?
Mond: Dos certificados, firmados por el médico y el acta de defunción del padre, aquí están…
Phillip: No está el acta de la madre…
Mond: Murió hace unas horas, ni si quiera ha sudo sepultada…
Phillip: Estas de suerte- levantándose de su asiento con mucho trabajo ya que el dolor que aun sentía seguía siendo bastante intenso, se dirigió a una gaveta y saco un acta de defunción en blanco…-, ahora me encargo de los registros de nacimientos y defunciones, así que acabemos pronto…
Phillip comenzó a llenar en la computadora los campos para luego imprimir el acta de defunción de Marlín, e imprimirla, la firmo y la sello, e inmediatamente después, lleno el formato para el acta de nacimiento de un nuevo ciudadano: Adler Finid Rose, procedió a firmarla y sellarla, los campo de las firmas de los testigos, fueron reemplazados por garabatos sin significado alguno ya estaba lista… solo hacia alta la firma de Mond como tutor del menor…
Phillip: Listo, ya está casi lista, solo necesito ut firma aquí… -señalando un pequeño espacio…- pero antes de que firmes pequeña, ya fuera de broma, ¿Que vas a obtener de esto?
Mond: ¿disculpa? (rayos, tenía que preguntar…)
Phillip: te conozco como la palma de mi mano, recuerda que somos exactamente iguales, y no harías esto si no fueras a salir ganando… ¿vamos dime, que es?
Mond: (diablos, debo dejar de relacionarme con hombres iguales a mi… ha ya se con que se quedara contento…) Otro trofeo para mi colección, que mas podría ser que un hombre… muy buen partido, pero muy iluso…-mientras firmaba el papel-
Phillip: Pues debe ser millonario, para que tú registres un niño, pero solo tú comprendes tus juegos, nunca he entendido tu manera de trabajar, toma las actas, no tendrás ningún problema con ellas…
Mond: Gracias Phillip, eres muy amable-burlándose-, y en efecto, nunca has podido entenderme, simple y sencillamente porque nuestros cerebros no trabajan al mismo ritmo, no perdón, porque ti cerebro no trabaja en absoluto… obvio el mío si… jajaja, ¡adiós Phillip!-saliendo de la oficina de Phillip con los documentos debidamente guardados y Adler en brazos…-